Crecer:
darse cuenta que la vida
se vuelve más asquerosa
con el paso del tiempo.
-Pablo José Luis-
31 ago 2012
26 ago 2012
23 ago 2012
Nocturno Muy Oscuro
La noche inmensa no resuena, estalla
como un bramido colosal, retumba
con un tremendo estruendo de batalla
que saliera de adentro de una tumba.
Fué un pedazo de espanto que restalla
o una convicción que se derrumba,
una doncella a quien violó un canalla
y una montura en una catacumba.
Calla con un lenguaje de volcanes,
como si un escuadrón de capitanes
galopara en caballos de basalto.
Porque el silencio es tan infinito
tan espantoso y grande como un grito
que cae degollado desde lo alto.
-Pablo de Rokha-
21 ago 2012
Almas de animales muertos
Después del rastro
Doblando la esquina, estaba
una cantina
donde me sentaba y veía caer el sol
a través de la ventana,
una ventana que daba a un lote
lleno de hierbas altas y secas.
nunca me di un regaderazo con los muchachos
en la fábrica
después de trabajar
así que olía a sudor y
sangre
el olor a sudor disminuía después
de un rato
pero el olor-sangre empezaba a fulminar
y ganar fuerza.
fumé cigarrillos y tomé cerveza
hasta que me sentí lo suficientemente bien
como para subirme al camión
con las almas de todos esos animales muertos
que viajaban conmigo
las cabezas volteaban discretamente
las mujeres se levantaron y se alejaron
de mí.
cuando me baje del camión
sólo tenía que bajar una cuadra
y subir una escalera para llegar,
a mi cuarto donde prendería el radio
y encendería un cigarro
y que nadie se molestara conmigo.
-Charles Bukowski-
Doblando la esquina, estaba
una cantina
donde me sentaba y veía caer el sol
a través de la ventana,
una ventana que daba a un lote
lleno de hierbas altas y secas.
nunca me di un regaderazo con los muchachos
en la fábrica
después de trabajar
así que olía a sudor y
sangre
el olor a sudor disminuía después
de un rato
pero el olor-sangre empezaba a fulminar
y ganar fuerza.
fumé cigarrillos y tomé cerveza
hasta que me sentí lo suficientemente bien
como para subirme al camión
con las almas de todos esos animales muertos
que viajaban conmigo
las cabezas volteaban discretamente
las mujeres se levantaron y se alejaron
de mí.
cuando me baje del camión
sólo tenía que bajar una cuadra
y subir una escalera para llegar,
a mi cuarto donde prendería el radio
y encendería un cigarro
y que nadie se molestara conmigo.
-Charles Bukowski-
11 ago 2012
Soy pobre como la rata
Soy pobre como la rata
Triste como tía
y toco esta corneta de cartón de cumpleaños
de pequeños deformes
Y la guitarra del cielo suena sola
Con la indolente angustia de la noche
Y las palomas de las oraciones
Vuelan cenizas por la tierra muda.
-Armando Uribe-
Triste como tía
y toco esta corneta de cartón de cumpleaños
de pequeños deformes
Y la guitarra del cielo suena sola
Con la indolente angustia de la noche
Y las palomas de las oraciones
Vuelan cenizas por la tierra muda.
-Armando Uribe-
9 ago 2012
¿A quién le hace falta?
¿Ves este poema?
lo he escrito
sin beber.
no me hace falta beber
para escribir.
puedo escribir sin
beber.
eso dice mi mujer.
yo digo que es posible.
no estoy bebiendo
y escribo.
¿ves este poema?
lo
he escrito sin beber.
¿a quién le hace falta un trago ahora?
es probable que al lector.
Charles Bukowski.
lo he escrito
sin beber.
no me hace falta beber
para escribir.
puedo escribir sin
beber.
eso dice mi mujer.
yo digo que es posible.
no estoy bebiendo
y escribo.
¿ves este poema?
lo
he escrito sin beber.
¿a quién le hace falta un trago ahora?
es probable que al lector.
Charles Bukowski.
6 ago 2012
Mendigo
En la ciudad no se puede vivir
Sin tener un oficio conocido: La policía hace cumplir la ley. Algunos son soldados Que derraman su sangre por la patria (Esto va entre comillas) Otros son comerciantes astutos Que le quitan un gramo O dos o tres al kilo de ciruelas. Y los de más allá son sacerdotes Que se pasean con un libro en la mano. Cada uno conoce su negocio. ¿Y cuál creen ustedes que es el mío? Cantar .......... mirando las ventanas cerradas Para ver si se abren Y .. me ....... dejan ............... caer ....................... una ............................. moneda.
-Nicanor Parra-
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29 jul 2012
Las risas del cadáver
Sobre el pelo desplomado que se esparce alrededor, el final de un comienzo, un fácil aborto de trucos inexistentes, cuchillas de imágenes en el mundo descienden, una escena de personas, dudas sin habla, respuestas sin preguntas, un fácil y cómodo cadáver que ya no puede hablar nunca más, se levanta y les da una copa a los presentes, de vinos y otros vicios para la noche que comienza a jugar
El muerto abre las ventanas dejando entrar el viento y las aguas que se escurren por los marcos de las ventanas, las pinturas rodean a este individuo y a sus invitados que con extraña ilusión se presentan, las copas, las tristes comedias de la enfermedad, quizás alguien ya también juega dentro del espectral hospedaje, el muerto ya está en su cenit que con muertos puede jugar
Los pequeños hospedados miran para afuera sin exhortación, entonces las manos sin nada más que temer juegan libremente con todo lo que adentro se puede ver, el cadáver ríe sin más preludio que le diera a entender que ha muerto, y que sus invitados al igual que él, se encuentran dentro de este mundo
-Joaquín Madariaga-
28 jul 2012
Verborrea
Y así es como a fin de cuentas
todos nos vamos volviendo viejos
como el otoño y el invierno pactan entre ellos
los papeles de nuestros destierros
ya ha pasado tiempo
nunca sentí tal pena profunda
que la de un hombre engañado
y aun así pasa el tiempo.
Nada perdura, dicen, sólo la pena.
Ya no sé porque escribo
me siento débil, inútil, sobrio
ahora viene otra hora de soledad
que sabré aprovechar.
El tiempo pasa y no tengo miedo.
-Pablo José Luis-
todos nos vamos volviendo viejos
como el otoño y el invierno pactan entre ellos
los papeles de nuestros destierros
ya ha pasado tiempo
nunca sentí tal pena profunda
que la de un hombre engañado
y aun así pasa el tiempo.
Nada perdura, dicen, sólo la pena.
Ya no sé porque escribo
me siento débil, inútil, sobrio
ahora viene otra hora de soledad
que sabré aprovechar.
El tiempo pasa y no tengo miedo.
-Pablo José Luis-
21 jul 2012
19 jul 2012
Plenitud
Se adiestró en
la ira
el odio y la estrategia
artera.
siempre creí que
al final se le pasaría
que estaba atolondrada de
tanto concepto erróneo y malos
consejos.
siempre creí se le
pasaría.
escuché las acusaciones contra mí
a sabiendas de que algunas eran ciertas
pero desde luego no
lo bastante importantes
para convertirse en blanco de
violencia, envidia, venganza.
creía que sin duda se le
pasaría.
no monté ninguna
defensa
pensando que la razón
pausada
nos salvaría
a los dos
pero su determinación
se reafirmó;
incluso entonces
lo tomé por energía
testaruda y un exceso de
entusiasmo
pero en cuanto cedía terreno,
se me cogía más
terreno.
señor, pensé, no es más que simple
violencia.
así que saqué mi caballo del establo
al trote,
afilé los cuchillos y
lancé un
contraataque.
por fin había dado con
un oponente tan bueno como cabía
encontrar.
su determinación exigía su propia
destrucción.
había encontrado la horma
de su zapato.
monté en mi corcel
con la espada en alto
listo hasta para el sol.
siempre había pedido guerra,
le concedería su deseo,
maldito sea el amor ahora,
como maldito fue cuando
llegó en un principio.
mi reticencia
desaparecería
para siempre
y la sangre
manaría
la suya y la mía
tal como quería ella.
Charles Bukowski.
la ira
el odio y la estrategia
artera.
siempre creí que
al final se le pasaría
que estaba atolondrada de
tanto concepto erróneo y malos
consejos.
siempre creí se le
pasaría.
escuché las acusaciones contra mí
a sabiendas de que algunas eran ciertas
pero desde luego no
lo bastante importantes
para convertirse en blanco de
violencia, envidia, venganza.
creía que sin duda se le
pasaría.
no monté ninguna
defensa
pensando que la razón
pausada
nos salvaría
a los dos
pero su determinación
se reafirmó;
incluso entonces
lo tomé por energía
testaruda y un exceso de
entusiasmo
pero en cuanto cedía terreno,
se me cogía más
terreno.
señor, pensé, no es más que simple
violencia.
así que saqué mi caballo del establo
al trote,
afilé los cuchillos y
lancé un
contraataque.
por fin había dado con
un oponente tan bueno como cabía
encontrar.
su determinación exigía su propia
destrucción.
había encontrado la horma
de su zapato.
monté en mi corcel
con la espada en alto
listo hasta para el sol.
siempre había pedido guerra,
le concedería su deseo,
maldito sea el amor ahora,
como maldito fue cuando
llegó en un principio.
mi reticencia
desaparecería
para siempre
y la sangre
manaría
la suya y la mía
tal como quería ella.
Charles Bukowski.
17 jul 2012
Los Lirios
Una fracción de él toma reposo, nunca se sabe si se está en su mente, caen del cielo besos
agrios, escarpada su vista decae, es despreciado por tantas cosas, lo sabe, sabe cuántas veces
ha sido rechazado, botado por ellas, el cielo sigue burlándose y la tierra lo sigue aceptando,
hacia las afueras de las alturas, hecho de marcas para no volverse a ver con nadie más, el
quisiera volver a sentir algún aliento, donde dejar huella, preparándose más quisiera que no
fuese así, corregir la idea de esta, la voz se le atasca hasta escupir sus penas enternecidas
Solo sabe sacar las semillas marchitas de la sonrisa, sonreír, una risa corta, esperando
que todo llegue vivo, de un ahogado dolor, mientras se pierden el uno al otro, quedan calladas
las palabras, se imaginan a si mismas sentadas, sin compañía las flores se van recogiendo y la
tierra se esparce, se van pariendo las palabras, ni mas quisiera no querer entender, seguir
preguntándose porque todo sigue así
Una gran mentira imaginar, que han pasado caminando hasta aquí las mismas
cosas que ayer eran buenas, de las cuales hoy los nombres no se olvidan, con los ojos perdidos
las ingratas las miradas, las caricias, que siguen aquí, aquí están todas las cosas que los lirios
negros quisieron amar
Nadie sabe nada, pues no se quién se lo llevará, ni quién le aguarde para reventar contra el
suelo, los edificios a la lejanía siguen parados sin vida, seguirán ahí aún cuando ya no esté,
aquella sádica serenidad juega antes de adormecerse, puede esperar un día más
-Joaquín Madariaga-
6.000 españoles se exilian al mes.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadistica (INE) se acelera el éxodo de los españoles al extranjero. En los últimos meses el número de ciudadanos españoles que abandonaron el país se ha disparado. Un total de 40.625 personas han huido de la miseria y la represión entre enero y junio pasados, lo que supone más del doble que los 18.274 exiliados, registrados en el mismo período del año pasado.
Hasta 2011, los españoles que se iban a vivir al extranjero lo hacían a un ritmo de 3.000, como mucho 4.000 personas al mes. Y siempre venían más personas que las que se marchaban.
Ahora que el régimen ha sustituido la dictadura suave del PSOE, por el neo-fascismo abierto del PP, es al revés. Se van a un ritmo de 6.000 españoles mensuales (el doble) y salen más que los que entran, algo insólito en los últimos 30 años.
Hemos dejado de ser un país predominantemente de inmigración para convertirnos en uno de emigración. Frente a los más de 40.000 españoles que se han ido, sólo han vuelto a casa 17.000.
Se ve en el detalle del mes a mes: en enero se fueron 5.952; en febero, 6.217; en marzo, 7.362; en abril, 6.651; en mayo, 6.999, y en junio, 7.444. Es decir, es considerable la velocidad que está tomando esta desbandada humana, que tiene su explicación en la perdida de derechos, recrudecimiento de la represión y unas criminales políticas antisociales del actual gobierno del régimen de Borbón.
Venezuela se ha posicionado como el sexto destino de los españoles exiliados.
Los principales destinos de la emigración, según INE, en 2011, fueron, por orden de importancia, Reino Unido, EEUU, Alemania, Ecuador, Suiza y Venezuela.
15 jul 2012
Autorretrato de adolescencia
Entre serpientes verdes y verbenas,
mi condición de león domesticado
tiene un rumor lacustre de colmenas
y un ladrido de océano quemado.
Ceñido de fantasmas y cadenas,
soy religión podrida y rey tronchado,
o un castillo feudal cuyas almenas
alzan tu nombre como un pan dorado.
Torres de sangre en campos de batalla,
olor a sol heroico y a metralla,
a espada de nación despavorida.
Se escuchan en mi ser lleno de muertos
y heridos, de cenizas y desiertos,
en donde un gran poeta se suicida.
-Pablo de Rokha-
mi condición de león domesticado
tiene un rumor lacustre de colmenas
y un ladrido de océano quemado.
Ceñido de fantasmas y cadenas,
soy religión podrida y rey tronchado,
o un castillo feudal cuyas almenas
alzan tu nombre como un pan dorado.
Torres de sangre en campos de batalla,
olor a sol heroico y a metralla,
a espada de nación despavorida.
Se escuchan en mi ser lleno de muertos
y heridos, de cenizas y desiertos,
en donde un gran poeta se suicida.
-Pablo de Rokha-
6 jul 2012
Tiempos Modernos
Atravesamos unos tiempos calamitosos
imposible hablar sin incurrir en delito de contradicción
imposible callar sin hacerse cómplice del Pentágono.
Se sabe perfectamente que no hay alternativa posible
todos los caminos conducen a Cuba
pero el aire está sucio
y respirar es un acto fallido.
El enemigo dice
es el país el que tiene la culpa
como si los países fueran hombres.
Nubes malditas revolotean en torno a volcanes malditos
embarcaciones malditas emprenden expediciones malditas
árboles malditos se deshacen en pájaros malditos:
todo contaminado de antemano.
imposible hablar sin incurrir en delito de contradicción
imposible callar sin hacerse cómplice del Pentágono.
Se sabe perfectamente que no hay alternativa posible
todos los caminos conducen a Cuba
pero el aire está sucio
y respirar es un acto fallido.
El enemigo dice
es el país el que tiene la culpa
como si los países fueran hombres.
Nubes malditas revolotean en torno a volcanes malditos
embarcaciones malditas emprenden expediciones malditas
árboles malditos se deshacen en pájaros malditos:
todo contaminado de antemano.
-Nicanor Parra-
2 jul 2012
1 jul 2012
Arrinconado
Bueno, ellos ya decían que llegaría esto:
viejo,
perdido el talento,
titubeando con las palabras.
escucho pisadas sordas,
me vuelvo,
miro detrás de mi...
aún no, perro viejo.
demasiado pronto.
ahora
ellos están sentados hablando de mí:
sí, le ha ocurrido,
está acabado...es una pena.
nunca fue gran cosa,
¿verdad?
bueno...no, pero ahora,
ahora están celebrando mi defunción en tabernas que yo ya no frecuento,
ahora yo bebo solo dentro de esta máquina defectuosa.
mientras las sombras cobran formas,
peleo en lenta retirada,
ahora la promesa que fui
mengua, mengua...
ahora enciendo otros cigarrillos,
me sirvo otras copas,
ha sido una hermosa pelea
y aún lo es.
-Charles Bukowski-
viejo,
perdido el talento,
titubeando con las palabras.
escucho pisadas sordas,
me vuelvo,
miro detrás de mi...
aún no, perro viejo.
demasiado pronto.
ahora
ellos están sentados hablando de mí:
sí, le ha ocurrido,
está acabado...es una pena.
nunca fue gran cosa,
¿verdad?
bueno...no, pero ahora,
ahora están celebrando mi defunción en tabernas que yo ya no frecuento,
ahora yo bebo solo dentro de esta máquina defectuosa.
mientras las sombras cobran formas,
peleo en lenta retirada,
ahora la promesa que fui
mengua, mengua...
ahora enciendo otros cigarrillos,
me sirvo otras copas,
ha sido una hermosa pelea
y aún lo es.
-Charles Bukowski-
28 jun 2012
Instrucciones para cantar
Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvídese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor de pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo.
Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann.
Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann.
24 jun 2012
Nunca más releeré tus cartas
Es que de alguna manera es como matarla, había pensado Emérito, como terminar de asesinarla. Y ese pensamiento lo había hecho postergar la decisión, hasta ese día. Se venía fabricando excusas varias, fiebres y compromisos desde hacía semanas, desde que Etelvina irrumpiera en su vida, sin pedir permiso, trayendo brisas de azahares a su largo invierno de hombre solo. Pero mientras las cartas y el retrato estuvieran en la casa, era imposible cualquier acercamiento a ella. Por eso había desafiado la neblina y la llovizna , y había ido manejando hasta la escribanía, con los gruesos anteojos de manejar de marco negro (alta graduación, según el oculista, o culosifón, según sus amigos) casi pegados al parabrisas, enmarcando su mueca arratonada de miope. Por eso había accedido, o mejor dicho, había solicitado sentarse frente a Langsmann esa mañana inmisericorde .En el estudio de caoba y gruesos tomos, penumbra elegante y decorado carísimo. Estrujando el paquete de cartas (sus cartas) y su retrato con manos sudorosas. -Bueno, damos comienzo: Yo- comenzó a leer Langsmann con voz solemne- Emérito Regunaga Espil, en pleno uso de mis facultades, entrego en custodia permanente... Emérito escuchaba como ausente. Tenía sesenta recién cumplidos, y un aspecto frágil, quieto y desamparado, como el del novio de mazapán de una torta de bodas. -...el siguiente paquete compuesto por cincuenta y seis cartas de amor, abiertas, con sello y matasellos, unidas por una cinta de seda gris, dirigidas al firmante y escritas por la Sra. Leonor Vicien de Regunaga Espil, de quien se cumplen en la fecha veinte años de ausencia por causas no especificadas... -No puso lo de la dictadura-acotó Emérito. -Y, no. -Langsmann levantó la vista.- Esto va a registro público. Mire si el día de mañana se da vuelta todo otra vez y quedamos pegados. -Tiene razón-Emérito bajó la cabeza, abatido. Ni eso nos queda, pensó. Ni enterrarlo por escrito. -Bueno, prosigo: ..cartas que declaro haber leído y releído una y otra vez, a razón de una por día, durante todo el período de ausencia de la citada,hasta la fecha, como prueba irrefutable de amor por la susodicha... -Lo del amor- interrumpió Emérito- ¿se puede poner? -Quédese tranquilo. -Langsmann enarcó una media sonrisa- Para penalizar el amor primero tienen que descubrir que existe. -Claro, tiene razón. Langsmann continuó leyendo -Y dado que es mi voluntad irremisible el interrumpir su lectura en forma permanente y definitiva es que adjunto el dicho paquete de cartas, al que añado un retrato de la anteriormente citada señora, con marco de peltre, de quince por veinticinco centímetros... Emérito se había adelantado para dejar las cartas y el retrato. Se quedó mirando la figura amada que le devolvía una sonrisa veinte años más joven, con la indiferencia que tienen los retratos para las despedidas. Entonces comprendió, de pronto, que el desamor no es otra cosa que una de las argucias de la muerte. -..que se adjunta al susodicho paquete de cartas, y se le añade un par de anteojos de lectura de marco dorado, graduación baja - Los anteojos, por favor, don Emérito... -¿Perdón? -Los anteojos de lectura, me pidió que los adjunte con todo lo demás. -Ah,sí. -Emérito extrajo un estuche del bolsillo interior del saco, y lo apoyó sobre el retrato. -Está seguro que quiere hacer esto?-preguntó Langsmann. -No puedo hacer otra cosa, doctor. Mientras estén sus cartas en casa es como si estuviera presente.No puedo evitar releerlas. Ni esquivar su retrato. Y he conocido otra mujer. -¿Y los lentes? -Es parte de la ceremonia. Su razón de existir son esas cartas. Deben irse con ellas. Ya me haré otros. De todos modos me sirven sólo para leer, para manejar tengo otro par, de alta graduación. -Como quiera- dijo Langsmann mirando furtivamente su reloj- bueno, concluyo:...y es mi voluntad que las pertenencias antes mencionadas sean guardadas en forma permanente por la escribanía actuante, con la expresa prohibición de entregarlas al firmante o a quién este designe... -Está bien, suficiente- dijo Emérito- ¿dónde firmo?. En la calle, la neblina se había hecho más espesa. Notó que lloraba, inadvertido, como la lluvia quieta y sorda del invierno. “Hay otra mujer, Leonor”, pensó,”ya no podía postergarlo más. No sólo no supe protegerte, tampoco he podido proteger tu recuerdo”. Y se encaminó hacia el viejo Taunus, otro evadido de esa época, que aguardaba pocos metros calle abajo. Se sentó al volante,las manos y los ojos húmedos de llovizna y lágrimas, y dió arranque. El tránsito rugía en la avenida a gran velocidad, en ambos sentidos, separado por una pared de niebla. Se puso los anteojos y pegó la cara al vidrio,luego de intentar limpiarlo infructuosamente con el dorso de la mano. Puso primera y se incorporó al tránsito. Todo era borroso y difuminado, coronado por pequeños hexágonos luminosos. Pasó a segunda, aceleró, y descubrió que lo único que se veía nítido eran las letras que formaban la palabra SCANIA. En la parrilla del camión, ocupando todo el parabrisas. Clarito, como solo pueden leerse con unos anteojos de marco dorado y graduación baja. A distancia de lectura.
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