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11 dic 2013

Levántense

La duda con su capa de nostalgia nos cubre
elogiosa.
Gritémosle su gran ebriedad.
Lancémonos como una pareja abrazada al espejo oceánico
marchando al olvido, entremos en las cloacas.
Esperando como una rata
las tinieblas de la ciudad se alzan.

El pasado ruin se mece bajo la piel
del que vive temblando de sufrimiento-
Bajo el tiempo exhalan suspiros resignados,
cada día a la noche
la muerte va violando el interés de unos cuantos ojos críticos.
El sueño de Dios pasa largo, voluptuoso.
Para despertar basta un balcón o una pistola.
Cuando te necesites solo piensa
en los paisajes/días/ fiestas que faltan por exterminar.
Poetas que pelearon haciendo
lo mejor que pudieron: !levántense! 

-Pablo José Luis

30 nov 2013

Un puntapié en el pecho

Tu mirada condenada me martilló los ojos,
un puntapié en el pecho ,
algunos dolores musculares,
varias nubes de imágenes inexistentes
y un insoportable dolor en el alma.

Sé que el dentro de nuestros abismos
palpita el deseo de un cruce tibio,
que gotee como lagrimas de Dios,
pero te invito a probar de mi carne poeta,
libre como un perro callejero,
eterno como el dolor y el color negro.

Risueña mujer de ojos fijos,
pintoresca, distanciada,
que tu luz nunca apague
mi sombra empobrecida.

-Pablo José Luis

24 nov 2013

Retorno

Debería peinarme las ideas,
Vestir mis vicios,
Lavar mi cara demacrada.
Debería, como los niños,
Jugar con el pasar de los atardeceres,
Ignorar el mañana y la resaca de los años.
Me gustaría ser otra cosa,
Empezar desde mi sombra,
De lo que fui cuando no era nada,
Solo un niño durmiendo a la espalda de los arboles
Mecido por las olas en verano,
Arropado en invierno por lo maternal
Y expulsado al mundo en sociedad

Como un cohete risueño. 

-Pablo José Luis

20 oct 2013

Templo

El poeta nace muerto
Dentro de una colosal masa de humo.
Llueven perros y ranas,

Y desde el cielo se dejan trazar melancólicos
Crepúsculos.
Ahora cae, poeta
Donde las luces se apagan
Y las fiestas perecen con un beso seco.
Déjame llevarte donde las calles
Se hunden en las alcantarillas,
Entiende que los vicios son el fin
Para escribir,
Poeta, déjate caer.
El cielo ya está lleno de falsos santos.
La tierra es un pedazo de madera quemada
En las brasas del esqueleto lácteo.



-Pablo José Luis

28 ago 2013

Necrofilia

La verdad se posa sobre los muertos
y les devora los ojos antes de la partida.
Sus almas ya carcomidas se esparcen
entre las hojas secas, y la mujer maldita
se sienta a contemplar los juicios del recién fallecido.
La justicia yace con él en el ataúd;

Rasguña el roble, rompe el cráneo buscando el oro
y el veneno de la esperanza enterrada;
La gran noción de la vida
no es más que una danza de ciclos solares
combinados con las angustias nocturnas;

Nada más que un sueño
Un baile sin música
Un teatro sin público.


-Pablo José Luis

30 jul 2013

Lo común

¿Qué tendrán estos hombres
que yo jamás tendré?

Estos perros viejos,
que aunque muertos estén,
no se silencian nunca,
y siguen aullándole a los planetas
bajo la imborrable luna.


¿Qué tendrán estos perros viejos
que yo no tengo?
Luego de qué sueño, de qué lugar,
de qué momento, lograron la inmortalidad
estos buitres; estos malditos se rieron
de las generaciones pasadas,
se enfrentaron a los toros
aun cuando les faltaban
dientes y esperanza.

Las avenidas que cruzan las metrópolis,
dan evidencia de los gemidos herejes,
de lo cloacal; el nuevo poeta joven,
pueril de la provincia,
carne para sabuesos,
desgarrado moralista;
abraza en la madrugada a los perros mortecinos;
a la desteñida luz de la ampolleta
baila entre la carne
y el papel: el objetivo está claro,

Hacer del esquirol el más grande poeta,
luchar contra el torero con el toro
y el perro; crear poesía, pisoteándola,
desnudándola, hacer de ella nuestra más bella dama
o la más puta rancia;
y eso es lo que yo tengo

y lo que ellos tuvieron,
y por lo que aún aullamos. 



-Pablo José Luis

13 jul 2013

Un cielo de medianoche

Volvía a casa,
Era medianoche,

Los pasadizos de la ciudad se abrían,
Dejaban verse las criaturas,
Los demonios aullaban y gemían,
Yo cruzaba las calles sin ver el suelo,
Sólo las estrellas
Y la luna,
Que tenía una estrella muy cerca,
Como susurrándole.
 Vi mujeres que no eran mujeres,
Muy altas,
Ofreciendo su alma.
 Vi perros durmiendo,
Vi la intemperie,
El viento era un suspiro gigante,
Y el día una utopía posible. 



-Pablo José Luis

2 jul 2013

Nuestra edad más incierta

Tengo la mala sensación
De haber sido engañado por
Los latidos del corazón,
Que chocan contra la carne
Al encontrarme a mí mismo
Cerca de parques secos, ciudades sufrientes,
Mujeres desconsoladas, establecimientos odiados,
Todo en una especie de torbellino insoportable.

Cayendo nuevamente en la infinidad de las tierras,
Pienso, veo caer, me caigo,
Luego veo, luego pienso en los miles de rostros
Que deben de poblar los vientos de las naciones indiferentes.
Somos seres que se provocan la ignorancia por los placeres,
Y caemos, siempre cayendo en lo terrenal de nuestros atlas frívolos,
En nuestros cuerpos, lentamente, llenamos de oscuridad
Nuestros corazones coagulados por nuestro pasado
Y la suerte que ha de llevar la verdad a la tierra
Se esconde en el hedonismo.

Y la pobreza de la tierra
Me obliga a tomar el camino de los sueños
Y de las esperanzas,
Pero como dormir cuesta cuando se sufre,
Cambio la pala por un lápiz, y me entrego súbitamente
A la tarea de escribir rutas, senderos, caminos, pasadizos,
Con la misma perseverancia de los viajeros errantes
En pleno desierto.

Encima de los mares oigo tu silencio,
Delicado como las burbujas,
Y el inocente mirar de los recién nacidos
Me abraza y me siento vivo.
Lleno del vicio de la esperanza,
Atado y ahorcado a la canción
Que en tu piel habita
Tan estruendosa,
Tan fuerte,
Como los gritos en la hora del amor.

Yo quiero estar contigo,
Pero se opone la masa terrenal,
Aunque la tierra y el destino
Jueguen con nuestras expectativas,
Me duermo en espera de romper
Con el silencio y aparecer ante tus ojos.

Nada es lo mismo,
Las calles están impregnadas
De tus huellas,
Y pareciera que una risa
Cortara las murallas del mundo,
Dejando florecer un sol nuevo,
Que cae como un peñasco
Ante nuestro hogar lejano.

En mis maletas no cabe la razón
Del por qué de mi elección
De subordinarme a tu sentencia
Entre el amor y el adiós.

Y finalmente brota de mis entrañas
La luz y el sonido de tu nombre
Como si todos los mundos posibles
Me susurraran a quedarme contigo
Bajo la sombra de tu inapresable amor.

Relaciones resquebrajadas
Por los vicios del mundo nuevo
Emergen en la piel de todos los perdidos
Tu mirada frágil como la gaviota

Tú eres la claridad del universo
Sobre la tierra oscura
Y dentro de las arterias de Venus,
Soñolienta de castigo,
En el eterno deber de querer subir
Y empezar una historia original,
Compañera otoñal.
Cada vez que sientas angustia
O tengas un dilema
Lo voy a cambiar
Y la risa póstuma será una ambrosía
Para mi encadenado espíritu.



No miento, no te engaño,
Cuando las épocas se presenten,
El mareo de mis brazos se agolpará
En tu espalda y cadera,
Sellando la pena entre los labios
De un honesto resplandor
En nuestra edad más incierta.


-Pablo José Luis

 

19 jun 2013

Pre-post

Cuando el preámbulo suena con tambores fúnebres
Se señala la hora de ir al horizonte 
Para perderse entre tétricas dudas,
De juventud y locura.

Las islas se acercan a la costa
Y la belleza se pudre en nosotros
Como el tiempo en la tierra
Y los dioses en su Olimpo.

Perdonen mi ignorancia,
La poesía me traicionó,
Pero sigo sirviéndole
Como una oveja a su pastor.

Los años pasan
Y envejezco en una inerte
Presencia divina,
Mientras el viento me corta
Al igual que los amores perdidos.

El día pasa,
La luna camina encima de mí,
Y no podemos ni mirar
Nuestras caras destrozadas.


- Pablo José Luis 


16 jun 2013

Poeta maldito

 Las luces nos esconden los malos hábitos,
De nuestras manos sudadas
Que el patronato olvido repartir
Entre los malditos.

Ciegos de ambición,
Recorremos en círculos
Por las sombras que tanto tiempo
Nos costó condenar
A la incertidumbre.

El fugitivo de las generaciones,
Y el amante de los perseguidores,
Corre, baja, sube y grita, desgarrando
Los murales de la ciudad sodomita,
Donde surgen de las alcantarillas
Los nuevos poetas.

Marcados y maldecidos
Con el sello de la poesía,
Se lanzan a las catacumbas
En busca de los inmortales cadáveres
De los bohemios maestros.

Desprovisto de un presente
E ignorados por la suerte,
Se albergan en las tabernas
Clamando por una oportunidad.

Mientras los horizontes se apagan
Con los destellos de la razón.




- Pablo José Luis 

29 may 2013

Deseo nocturno

El fraudulento se llena de carne
Y yo de vino y pan,
Y eso que no soy apóstol
Ni un pedófilo santificado

Pero cuando cae la lluvia,
Me fragmento como los espíritus,
Y la necesidad de gritar
Me engulle a cada segundo

Pasan meses y envejezco,
Corren días y enloquezco,
¿Qué ocurre?
La hipocresía me deja ebrio

¿Estoy loco?
No, solo harto de ambición
Yo quiero a Júpiter
Con todas sus lunas

O el mundo entero
Con todas sus fallas


Pablo José Luis

2 may 2013

Tregua


Cada cierto tiempo
Los dioses me dan una tregua
A veces se nota, viene con carta
Viene en forma de noches indoloras
De estrellas que ya no existen
O en forma de mujer

Y los lugares para este lapso
quizás no son los adecuados
Y mucho menos los mejores
Para estar contigo

Pero cuando los dioses
Me estrangulan día y noche
Doy gracias porque la luz
De la luna en tu rostro
Un sábado a las seis de la mañana
En un rincón ignorado del mundo
Entregue más calor
Que un cigarro agonizando

Y nadie puede decir lo contrario
Porque en mi soledad te encontré
Y evadí la horca y a los dioses
Porque te encontré tuve calor
Y una tregua

Ahora, muerto de incertidumbre
Espero por llegar frente a tu mirada
A veces perdida en forma de mujer
Para saber que aún estoy aquí

Polilla de farol, paloma fugaz
Te comparo con el sol
Y las hojas secas
Cuando camino
Cuando te miro

-Pablo José Luis 

28 abr 2013

Cráneos rotos como lobos aullando


Yendo por frágil camino
Doy paso osado
Ante el recuerdo de mi infancia
Y veo por el reflejo
Que mi cuerpo se pudre

El mareo agolpa
Los recuerdos
En mi cabeza

Donde los besos
En la mejilla
Están prohibidos

Pidiendo a los cielos
Que me den
Alguna oportunidad

Para demostrar mi valor
Aúllo, pido, peleo
Entre las mentes de mentiras que desato violento
Y que la sangre que brote de mi me haga pensar
En las victorias futuras
Y en mis hermanos caídos

Oh dulce sueño eterno
Tu presencia me persigue de noche
Y de día como la luna

¿Te reflejas en mí?
Me atormenta la idea
De una vida desperdiciada

Y el miedo me abraza
Y me toca
Y me desbarata
Las penas de un amor perdido

Oh dulce crueldad barroca
En que no he de ser
Un abismo dentro
De otro abismo

O un aullido de coro en alguna madrugada
De alguna ciudad en algún continente

Y entonces pienso, mientras oigo caer suicidas
Y vino
Y vasos y mujeres
Alrededor de mis paredes

Las terrazas se llenan de espectadores
De ojos venenosos
Y se oye el clamor de un ganador
Reventándose la cabeza
Contra los suelos de los pueblos
Y yo me pregunto
Cómo puede vivir un suicida
Sin morir antes
Cada miserable hora
Cada sucio día

Entonces caigo en cuenta 
De que mis palabras
Mis escritos
Han matado al suicida
Y al ganador

Y mientras el vino me pudre
Las entrañas
Y mientras los suicidas caen
Y las mujeres me niegan
Sus cálidos labios
Pienso en mí
Como suicida
Y que cada noche que pasa
El odio y miedo se me escapan
Bajo el sueño
De algún día
Poder fallecer

Con una lápiz
Clavado en la mano
Y una flecha en mi cuello

-Pablo José Luis

15 abr 2013

Ojalá fuera tan fácil



Tirado en la cama
Mientras pienso en las mujeres
Me creo herido
Como si alguien en algún lado del mundo
Estuviera apuñalando piedras

Mis recuerdos me aprietan el pecho
Y la ventana me incita a cometer suicidio
En el fondo tengo miedo
Pero los recuerdos
Y mis fracasos de agolpan en mi cabeza
Atiborrando todo con su amargura

Son las seis de la mañana
Hay marcha
No he dormido
Están dando las noticias
Y los presentadores parecen
No conocer el cansancio

Desde el almuerzo que no como
Pero no tengo hambre
En mi cuaderno esta el héroe
Contando mis poemas en algún café
O fumando en la terraza

Entonces un estruendo
Sacude mis entrañas
Veo a un montón de no-suicidas
Asomándose en sus terrazas
Y mi álter ego
Fuma y piensa:
“Qué bueno que no fui yo
Esta vez” 

-Pablo José Luis

21 mar 2013

Tardes indignadas



Vi a los mil patos
Moviéndose por el agua
Las botellas abundaban en mí ser
Y la conciencia del bien y el mal
Se desvaneció como suicidios
El momento me pareció
Desagradable
Los momentos odiados
Volvieron a mí
Me recordaron mis faltas
El fracaso por la verdad se asomaba
Detrás de mi hombro
Yo  reía
Entonces lo patos volaron
Los infieles volaron
Y yo caminé por la hierba
Viendo la gente reír
Escuchando la gente hablar
Y me reí
Mientras caía en la muerte
De mis antiguos
Y mis antiguos pesares
Se revelaron
En la franja podrida del amanecer
Entonces me levanté 
y me fui como dos lunas
Dos soles
En el atardecer
Los oigo reír…
Los oigo olvidar…

-Pablo José Luis

13 feb 2013

Vuelen


Juventud enloquecida
Miren las paredes
Crúcenlas
No le teman
Ellas nunca han sido más que ustedes
Y nunca lo serán.

Cuánto tiempo estuvieron encerrados
Beban
Libérense
De la opresión de lo cotidiano
Ábranse
Abran sus alas
Elévense majestuosos
Podridos
Entre los mares de incertidumbres
Toquen
Palpen lo que pueda
La madrugada les llegará como a todos
Y todos ebrios de poder
Libérense
Vuelen al horizonte
Y nunca olviden
Su pasado

-Pablo José Luis


27 ene 2013

La flor y la gaviota

Katia me echó de su casa 
y tomé la última cerveza para el camino
La terminé en menos de dos minutos 

y entonces me fui sobrio hasta la costanera
Donde hizo efecto
Tarde, muy tarde
La luna brillaba en medio del cielo 

La gente se volvió un asco para mí
Los autos no avanzaban
Y si lo hacían, no era más un metro
Vi rostros desagradables, esperando, siempre esperando
Una mujer
Un golpe de suerte

O simplemente una buena noche
¡Usa la lengua! Le grité a una pareja
La gente me quedó mirando. Obvio
Caminé rápido y me llamó la atención una flor morada
La arranqué
Una argentina con sus hijas me vieron con ternura
Avancé y me percaté del cadáver de una gaviota
Le dejé la flor
Y se vio más digno
Más humano
Que cualquiera de los tipos en sus autos.

-Pablo José Luis

22 ene 2013

Desesperanzado entre penumbras de flores


Desde entonces me empecé a sentir inútil y vacío
Aborrecido por mis más cercanos,
Decidí recaer en mis antiguos vicios
Ah, cómo los extrañaba
Cómo corrían mis venas ante la llamada de lo cotidiano
He sido un mal amante al jugar con los secretos,
Entre las cuatro paredes silenciado por la manía de observar de cerca
Mis errores

Oigo gemir a las nubes durante la madrugada,
Escucho carreras en los pasillos,
Pasos de baile en el techo,
Y moscas rompiéndose la cabeza contra los vidrios

Esperando ahogarme como los peñascos del norte grande,
O como un suicida desde un puente,
Busco en tu figura un tiempo que no llega,
Y mis frustraciones son tales
Que un martillo pareciera ser una solución para mi cabeza

Busco con gentileza y brutalidad el contacto cuerpo a cuerpo,
Con la mujer inmensa, descomunal y afrodisíaca,
Que ha de ahogarme entre su respiración,
Y yo me quitaré la armadura de esclavo 

La noche dura más que el tiempo mismo
Y con furia cierro el libro de mis historias,
Para entregarme a mis demonios. 

-Pablo José Luis

21 dic 2012

Gritos entre las sábanas


Imagina esas bancas donde nadie se sienta de noche
Piensa en esos perros que nadie alimenta
En esas calles que nadie transita
En los relojes que nadie mira
En los corazones que nadie aprovecha
Y luego, en medio de tu asombro,
Gira la cabeza, y mira lo que está a tu lado
¡La soledad!
Extraño consuelo para los desamparados
Que no excavan más que en sus botellas
Y de los ciegos que abrazan sólo a la infinidad
De sus ojos negros
El tiempo pasa desgarrado por las uñas decrepitas de generaciones
Y yo voy zarrapastroso por las vías marcadas
En las líneas de pieles.

Piensa en las bibliotecas de los colegios
Que son cementerios vivientes de buenos libros
Que nadie leerá
Y por triste que parezca
A nadie le importa ni las obras ni los autores
Piensa en las llamadas perdidas, las cartas sin contestar,
 las lagrimas en el mar, los ancianos viudos en sus patios,
fumando, llorando, la muerte del amor de su vida,
Y el tiempo, igualmente melancólico y solitario,
agacha la cabeza y se tapa la cara de vergüenza.
Piensa en las lapidas que nadie lee,
En las tumbas en que nadie deja flores ni libera suspiros,
En las esperanzas agonizantes de un enfermo en el hospital,
 En un conserje un lunes a las tres de la mañana,
En las camas de los hoteles que esperan soñolientas
El calor de un viajero errante y temporal,
 Y finalmente, mírate en el espejo del baño,
Y ve el vacío que se forma en tu rostro,
Mientras te acercas más y más a ese abismo de incertidumbre.
Ahora, imagínate a ti en un lugar solitario,
y te darás cuenta que solo hay un espejo 

-Pablo José Luis

10 dic 2012

Un paseo por la angustia


Sentado bajo el manto inmaculado
Siento y toco el futuro material de mis añoranzas
Encima de mí, cuelgan las penas y soledades de mi juventud
 ya perdida por el trago,
y la naturaleza de mis actos impuros
Y mis sueños rotos se postran en el jurado
que ha de dictarme la sentencia
 Injusta por haber sido lo que fui:
Un escultor de las profundidades
descomunales en la mente del hombre,
 Un ser desgraciado, abofeteado, quemado sin piedad
por los ojos de los peatones,
De los héroes, de la gentileza de algún lobo
que se me cruzó durante mis años de primeros pasos y palabras,
palabras que fueron un balbuceo,
balbuceos que fueron eternos acompañantes del recuerdo.
Ahora, echado, asesinado en el pasto,
veo pasar el sol,  a la gente con sus preocupaciones particulares,
 y creo haber sido marginado, de la luz del sol
y de todo acto en contra de mi persona.
Puesto que para el fin de cada ser,
es indispensable el suicidio previo a la abierta de ojos
En alguna mañana, echada en alguna plaza,
Viendo la gente pasar
Y entonces, sólo entonces, 
es justa la sentencia de mis pecados
De los cuales no me arrepiento  
Porque fui lo que fui,
Un mensajero
Un medio
Un búho
Buscando por las infinidades
De las palabras el significado
De la existencia
Y acá esta señores del jurado,
Ustedes que me miran a la luz de la apariencia
Les entrego mi persona como prueba
Infalible de que aún perdura
El dueño de la angustia universal
Del mundo actual
Y que cada paso que demos al futuro
Sea borrado por la especulación
De los señoríos contemporáneos

Sus hijos, nosotros, hemos perdido toda claridad
Del mundo
Del mundo
Hemos perdido toda
Certeza.
Me entrego como un perro a la oscuridad
Cuan seguro estoy
De mi inocencia
Que no tengo miedo de morir
En la pobreza, ni en la marginalidad
Puesto que soy el vocero de los comunes mortales
A quienes añoro por la lejanía de mis sentimientos
La luna se ha callado
Las luces se han apagado
Y yo he dejado de escribir
Para mi muerte.

-Pablo José Luis