Donde una vez las aguas de tu rostro
giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma,
los muertos alzan la mirada;
donde un día asomaron el pelo los tritones
a través de tu hielo, el viento áspero navega
por la sal, la raíz, las huevas de los peces.
Donde una vez tus verdes nudos hundieron su atadura
en el cordón de la marea, allí camina ahora
el vegetal destejedor,
con tijeras filosas, empuñando el cuchillo
para cortar los canales en su origen
y derribar los frutos empapados.
Invisibles, tus mareas medidoras del tiempo
irrumpen en las camas galantes de las algas;
el alga del amor se vuelve mustia;
allí en torno a tus piedras
sombras de niños van, que desde su vacío
lloran ante el mar colmado de delfines.
Secos como la tumba, tus coloreados párpados
no serán aherrojados mientras la magia se deslice
sabia sobre el cielo y la tierra;
habrá corales en tus lechos,
habrá serpientes en tus mareas,
hasta que mueran todos nuestros juramentos del mar.
-Dylan Thomas
7 may 2013
6 may 2013
De todas las desesperaciones...
De todas las desesperaciones, la de la muerte tiene que ser la peor
ella y el miedo a morir, cruz y raya
cuando ya se puede pronosticar el día y la hora
Hay una fea probabilidad de que el miedo a morir y la desesperación
de la muerte sean
normalmente inseparables como la uña y la carne
Recuerdo a un amigo de otros años él huía de noche de su casa y del hospital
sin más salvoconducto que el que se daría a un condenado en el infierno
se dejaba caer en casa de amigas que no compartían su amor por ellas,
condenadamente bellas
exigía con argumentos propios de la ciencia de la locura
que lo recibieran en esas casas como huésped estable
me parece ver cómo al final de esas conversaciones imposibles
era reconducido a su madriguera por las señoras y los esposos
en medio del gran silencio, él, el gnomo de la selva negra del amanecer
de vuelta a su anticasa
o al aeródromo de los hospitales para que no perdiera su vuelo.
-Enrique Lihn
ella y el miedo a morir, cruz y raya
cuando ya se puede pronosticar el día y la hora
Hay una fea probabilidad de que el miedo a morir y la desesperación
de la muerte sean
normalmente inseparables como la uña y la carne
Recuerdo a un amigo de otros años él huía de noche de su casa y del hospital
sin más salvoconducto que el que se daría a un condenado en el infierno
se dejaba caer en casa de amigas que no compartían su amor por ellas,
condenadamente bellas
exigía con argumentos propios de la ciencia de la locura
que lo recibieran en esas casas como huésped estable
me parece ver cómo al final de esas conversaciones imposibles
era reconducido a su madriguera por las señoras y los esposos
en medio del gran silencio, él, el gnomo de la selva negra del amanecer
de vuelta a su anticasa
o al aeródromo de los hospitales para que no perdiera su vuelo.
-Enrique Lihn
5 may 2013
Sin tu cariño
Sabría mañana que ni el peso de la muerte como una roca inmensa sobre mi sien, me quitaría de en medio, y que ni las piezas de una sincronización perfecta podrían destrozarme esta vez, y puedo, que culparé a la soledad del tiempo lapidado en otras eras, y los pasos que cuestan en olvidar de sus procesos históricos, y le atribuiré a esta momentánea maldición si el oro o más que ello sea diluido en cada ofrenda al devenir, en la imaginación tortuosa, y que cada momento de necromancia fuese a resucitarse a sí mismo, a cada cual insurrección o mundo que representa la oscuridad del corazón se levantase, así, para terminar cayendo el tiempo al fuego y moldeándose en otro templo, en otro lugar, en otro hogar, siento miedo en la propia insanidad del destino e ideas que intentan revolcar mi fe, no más por mi propia desdicha en otro tiempo, en otro hogar, en otro corazón, rojo por la sangre que denota la taciturna expresión de las paredes, y que ahora en la calidez se reaparece en el nicho, como carcajadas desgarradas que se impregnarían en mi tráquea reseca si la juramentación fuese engañosa, y así bajándome del bus viviría cada medio letargo de interpretaciones en imágenes, como en nadie pensé alguna vez, viviría sin nada, sin nada de mí mismo, y viviría arrastrando mis propios pasos en la simplicidad de los colores que rodean los cerros, y las pinturas que vimos cundirían en mi memoria como un disparo lejano que atravesaría mi cráneo, desparramando canciones que me recuerden tu cuerpo de mujer, porque sin tu cariño, sin tu cariño viviría perdido entre las esencias, convertidas en catacumbas derrumbadas de mi propio corazón
-Joaquín Madariaga
4 may 2013
Los profesores
Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
cómo se suman números complejos
hay o no hay arañas en la luna
cómo murió la familia del zar
¿es posible cantar con la boca cerrada?
quién le pintó bigotes a la Gioconda
cómo se llaman los habitantes de Jerusalén
hay o no hay oxígeno en el aire
cuántos son los apóstoles de Cristo
cuál es el significado de la palabra consueta
cuáles fueron las palabras que dijo Cristo en la cruz
quién es el autor de Madame Bovary
dónde escribió Cervantes el Quijote
cómo mató David al gigante Goliat
etimología de la palabra filosofía
cuál es la capital de Venezuela
cuándo llegaron los españoles a Chile
Nadie dirá que nuestros maestros
eran unas enciclopedias rodantes
exactamente todo lo contrario:
unos modestos profesores primarios
o secundarios no recuerdo muy bien
-eso sí que de bastón y levita
como que estamos a comienzos de siglo-
no tenían para qué molestarse
en molestamos de esa manera
salvo por razones inconfesables:
a qué tanta manía pedagógica
¡tanta crueldad en el vacío más negro!
Dentadura del tigre
nombre científico de la golondrina
de cuántas partes consta una misa solemne
cuál es la fórmula del anhidrido sulfúrico
cómo se suman fracciones de distinto denominador
estómago de los rumiantes
árbol genealógico de Felipe II
Maestros Cantores de Nüremberg
Evangelio según San Mateo
nombre cinco poetas finlandeses
etimología de la palabra etimología
Ley de la gravitación universal
a qué familia pertenece la vaca
cómo se llaman las alas de los insectos
a qué familia pertenece el ornitorrinco
mínimo común múltiplo entre dos y tres
hay o no hay tinieblas en la luz
origen del sistema solar
aparato respiratorio de los anfibios
órganos exclusivos de los peces
sistema periódico de los elementos
autor de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
en qué consiste el fenómeno llamado es-pe-jis-mo
cuánto demoraría un tren en llegar a la luna
cómo se dice pizarrón en francés
subraye las palabras terminadas en consonante.
La verdad de las cosas
es que nosotros nos sentábamos en la diferencia
quién iba a molestarse con esas preguntas
en el mejor de los casos apenas nos hacían temblar
únicamente un malo de la cabeza
la verdadera verdad de las cosas
es que nosotros éramos gente de acción
a nuestros ojos el mundo se reducía
al tamaño de una pelota de fútbol
y patearla era nuestro delirio
nuestra razón de ser adolescentes
hubo campeonatos que se prolongaron hasta la noche
todavía me veo persiguiendo
la pelota invisible en la oscuridad
había que ser buho o murciélago
para no chocar con los muros de adobe
ése era nuestro mundo
las preguntas de nuestros profesores
pasaban gloriosamente por nuestras orejas
como agua por espalda de pato
sin perturbar la calma del universo:
partes constitutivas de la flor
a qué familia pertenece la comadreja
método de preparación del ozono
testamento político de Balmaceda
sorpresa de Cancha Rayada
por dónde entró el ejército libertador
insectos nocivos a la agricultura
cómo comienza el Poema del Cid
dibuje una garrucha diferencial
y determine la condición de equilibrio.
El amable lector comprenderá
que se nos pedía más de lo justo
más de lo estrictamente necesario:
¿determinar la altura de una nube?
¿calcular el volumen de la pirámide?
¿demostrar que raíz de dos es un número irracional?
¿aprender de memoria las Coplas de Jorge Manrique?
déjense de pamplinas con nosotros
hoy tenemos que dirimir un campeonato
pero llegaban las pruebas escritas
y a continuación las pruebas orales
(en unas de fregar cayó Caldera)
con una regularidad digna de mejor causa:
teoría electromagnética de la luz
en qué se distingue el trovador del juglar
¿es correcto decir se venden huevos?
¿sabe lo que es un pozo artesiano?
clasifique los pájaros de Chile
asesinato de Manuel Rodríguez
independencia de la Guayana Francesa
Simón Bolívar héroe o antihéroe
discurso de abdicación de O'Higgins
ustedes están más colgados que una ampolleta
Los profesores tenían razón:
en verdad en verdad
el cerebro se nos escapaba por las narices
-había que ver cómo nos castañeteaban los dientes-
a qué se deben los colores del arco iris
hemisferios de Magdeburgo
nombre científico de la golondrina
metamorfosis de la rana
qué entiende Kant por imperativo categórico
cómo se convierten pesos chilenos a libras esterlinas
quién introdujo en Chile el colibrí
por qué no cae la Torre de Pisa
por qué no se vienen abajo los Jardines Flotantes de Babilonia
¿por qué no cae la luna a la tierra?
departamentos de la provincia de Ñuble
cómo se trisecta un ángulo recto
cuántos y cuáles son los poliedros regulares
éste no tiene la menor idea de nada.
Hubiera preferido que me tragara la tierra
a contestar esas preguntas descabelladas
sobre todo después de los discursitos moralizantes
a que nos sometían impajaritablemente día por medio
¿saben ustedes cuánto cuesta al estado
cada ciudadano chileno
desde el momento que entra a la escuela primaria
hasta el momento que sale de la universidad?
¡un millón de pesos de seis peniques!
Un millón de pesos de seis peniques
y seguían apuntándonos con el dedo:
cómo se explica la paradoja hidrostática
cómo se reproducen los helechos
enuméreme los volcanes de Chile
cuál es el río más largo del mundo
cuál es el acorazado más poderoso del mundo
cómo se reproducen los elefantes
inventor de la máquina de coser
inventor de los globos aerostáticos
ustedes están más colgados que una ampolleta
van a tener que irse para la casa
y volver con sus apoderados
a conversar con el Rector del Establecimiento.
Y mientras tanto la Primera Guerra Mundial
Y mientras tanto la Segunda Guerra Mundial
La adolescencia al fondo del patio
La juventud debajo de la mesa
La madurez que no se conoció
La vejez
............ con sus alas de insecto.
-Nicanor Parra
2 may 2013
Tregua
Cada cierto
tiempo
Los dioses
me dan una tregua
A veces se
nota, viene con carta
Viene en
forma de noches indoloras
De estrellas
que ya no existen
O en forma
de mujer
Y los
lugares para este lapso
quizás no
son los adecuados
Y mucho
menos los mejores
Para estar
contigo
Pero cuando
los dioses
Me
estrangulan día y noche
Doy gracias
porque la luz
De la luna
en tu rostro
Un sábado a
las seis de la mañana
En un rincón
ignorado del mundo
Entregue más
calor
Que un
cigarro agonizando
Y nadie
puede decir lo contrario
Porque en mi
soledad te encontré
Y evadí la
horca y a los dioses
Porque te
encontré tuve calor
Y una tregua
Ahora,
muerto de incertidumbre
Espero por
llegar frente a tu mirada
A veces perdida
en forma de mujer
Para saber
que aún estoy aquí
Polilla de
farol, paloma fugaz
Te comparo
con el sol
Y las hojas
secas
Cuando
camino
Cuando te
miro
-Pablo José Luis
1 may 2013
Para Jane
225 días bajo la hierba
y sabes más que yo.
Hace mucho que te quedaste sin sangre,
Eres leña seca en una cesta.
¿Es así como son las cosas?
En esta habitación
las horas del amor
aún hacen sombras.
Cuando te fuiste
te llevaste casi
todo.
Me arrodillo por las noches
ante tigres
que no me dejan tranquilo.
Lo que fuiste
no se repetirá.
Los tigres me han encontrado
y no me importa.
-Charles Bukowski
30 abr 2013
Abdicación
Tómame, oh noche eterna, en tus
brazos y llámame hijo.
Yo soy un rey que
voluntariamente abandoné mi
trono de ensueños y cansancios.
Mi espada, pesada en brazos
flojos, a manos viriles
y calmas entregué;
y mi cetro y corona yo los dejé
en la antecámara, hechos pedazos.
Mi cota de malla, tan inútil,
mis espuelas, de un tintineo tan fútil,
las dejé por la fría escalinata.
Desvestí la realeza, cuerpo y alma,
y regresé a la noche antigua y serena
como el paisaje al morir el día.
-Fernando Pessoa
28 abr 2013
Cráneos rotos como lobos aullando
Yendo por frágil camino
Doy paso osado
Ante el recuerdo de mi infancia
Y veo por el reflejo
Que mi cuerpo se pudre
El mareo agolpa
Los recuerdos
En mi cabeza
Donde los besos
En la mejilla
Están prohibidos
Pidiendo a los cielos
Que me den
Alguna oportunidad
Para demostrar mi valor
Aúllo, pido, peleo
Entre las mentes de mentiras que
desato violento
Y que la sangre que brote de mi me
haga pensar
En las victorias futuras
Y en mis hermanos caídos
Oh dulce sueño eterno
Tu presencia me persigue de noche
Y de día como la luna
¿Te reflejas en mí?
Me atormenta la idea
De una vida desperdiciada
Y el miedo me abraza
Y me toca
Y me desbarata
Las penas de un amor perdido
Oh dulce crueldad barroca
En que no he de ser
Un abismo dentro
De otro abismo
O un aullido de coro en alguna
madrugada
De alguna ciudad en algún continente
Y entonces pienso, mientras oigo caer
suicidas
Y vino
Y vasos y mujeres
Alrededor de mis paredes
Las terrazas se llenan de
espectadores
De ojos venenosos
Y se oye el clamor de un ganador
Reventándose la cabeza
Contra los suelos de los pueblos
Y yo me pregunto
Cómo puede vivir un suicida
Sin morir antes
Cada miserable hora
Cada sucio día
Entonces caigo en cuenta
De que mis
palabras
Mis escritos
Han matado al suicida
Y al ganador
Y mientras el vino me pudre
Las entrañas
Y mientras los suicidas caen
Y las mujeres me niegan
Sus cálidos labios
Pienso en mí
Como suicida
Y que cada noche que pasa
El odio y miedo se me escapan
Bajo el sueño
De algún día
Poder fallecer
Con una lápiz
Clavado en la mano
Y una flecha en mi cuello
-Pablo José Luis
27 abr 2013
Jorge Luis Borges Habla del Mundo de KAFKA
Habla un discípulo de Kafka, un tardío discípulo de Kafka, pero que sigue sintiéndolo y agradeciendo lo mucho que él le ha dado y lo poco que él ha podido hacer con ese espléndido regalo de su obra.Quiero examinar aquí dos temas de Kafka, el "laberinto" y la "empresa imposible", pero antes quiero decir unas palabras sobre el modus operandi de Kafka, sobre lo que los escolásticos llamaron el "regregresus in infinitum" y que es un proceso intelectual bastante común tratándose de etiología o metafísica, pero raro tratándose de literatura y podríamos decir que fuera de algunos precursores, que de algún modo fueron inventados por él, fue inaugurado por Kafka. Y quiero recordar a mi amigo Carlos Mastronardi, el gran poeta de Entre Ríos, ¿por qué de Entre Ríos? El gran poeta de la patria y del mundo. Yo recuerdo que él había iniciado la lectura de El proceso y me dijo lacónicamente: "Franz Kafka, Zenón de Elea". Y ahora se preguntarán ustedes qué es el "regresus in infinitum", para mí una de las grandes innovaciones de Kafka: es un proceso lógico, conocido por los escolásticos. Comenzaré por uno de los ejemplos más amenos de este método y tema de Kafka. El "regresus in infinitum" puede ilustrarse, creo que del modo más vívido posible, mediante las paradojas de Zenón de Elea, que dijo que si creíamos en la realidad del tiempo como hecho de instantes y la del espacio como hecho de puntos, el transcurso del tiempo y el movimiento son imposibles, e ilustra esto mediante varias paradojas que fueron refutadas por Aristóteles y comentadas por toda la filosofía después, pero recordaré dos simplemente, ya que en ellas se ve claramente cuál es el modo de Kafka y me permite recordar a mi padre. Mi padre —yo tendría 9 o 10 años entonces—, en una casa por las orillas de Palermo una noche después de comer me mostró el tablero de ajedrez y me dijo, señalándome las casillas: Vamos a poner a una persona que está en esta casilla -y me señaló la casilla de la torre, la de la izquierda y quiere ir a la casilla de la derecha. Pues bien, tendría que pasar antes por la casilla de la reina. Yo dije, naturalmente, que sí. Y él me dijo: Pero antes tendrá que pasar por la casilla del caballo. Yo afirmé nuevamente. Y él me dijo: Bueno, aquí tenemos 8 casillas, ya que se trata de 64 casillas, que forman el tablero. Supongamos un tablero más largo, con un número indefinido de casillas. Para llegar de la primera a la última habrá que pasar por todas las casillas intermedias. Dije que sí y él me dijo: Muy bien, pero entonces, antes de llegar a la meta habrá que pasar por la casilla del medio, antes por la del medio del medio, antes por la del medio del medio del medio y así sucesivamente, es decir, que no se llegará nunca de una casilla a otra. Y no mencionó el nombre de Zenón de Elea, no me dijo que estaba exponiendo la ilustre paradoja de la filosofía griega, porque mi padre era profesor de psicología y sabía que son más importantes los hechos que las fechas y los nombres de quienes los inventaron. De modo que me dejó con esa perplejidad y luego de unas noches me preguntó si había oído la historia de la carrera de Aquiles y la tortuga. Dije que no, y me divirtió la idea de una carrera entre Aquiles, el de los pies ligeros, símbolo de rapidez y la tortuga, la morosa tortuga, símbolo de lentitud, y dije que me gustaría oír eso. Bueno, dijo, una vez corrieron una carrera Aquiles y la tortuga. Aquiles le dio a la tortuga 100 metros de ventaja, lo cual es justo, dado lo moroso de la tortuga y lo lento de sus hábitos. Muy bien, Aquiles recorre los 100 metros mientras la tortuga recorre 1 metro. Me preguntó si la cuenta estaba bien sacada, él sabía que lo estaba y le dije que sí. Muy bien, me dijo, recorre ese metro en tanto que la tortuga recorre 1 centímetro. Yo dije que sí, si Aquiles corre cien veces más ligero que la tortuga. Desde luego, me dijo, Aquiles recorre entonces ese centímetro, y la tortuga mientras tanto ha recorrido un milímetro. Y así siguen, de modo que Aquiles nunca podrá alcanzar a la tortuga. Pues bien, esto ha sido discutido después por Poincaré, por Bergson, por Bertrand Russell, por Stuart Mill, antes por Aristóteles, antes quizás por todos los filósofos y es realmente un argumento serio contra el hecho de que si el tiempo se compone de instantes y el espacio está hecho de puntos, una cantidad cualquiera no puede agotarse. Ese argumento lo aplicó William James. En sus Elementos de Psicología James dice: Vamos a suponer un cuarto de hora. Pero antes de que un cuarto de hora pase, tienen que pasar siete minutos y medio, pero antes tienen que pasar tres minutos y una fracción, y antes de que pase la fracción tiene que pasar otra, pero como el número de fracciones es infinito resulta que se saca como consecuencia que no puede pasar nunca un cuarto de hora. Pero curiosamente, cuando Zenón de Elea formulaba esas paradojas en Grecia cinco siglos antes de la era cristiana, un pensador chino, Lie Tsu la formulaba en China bajo la forma de una leyenda, una forma que hubiera complacido más a Kafka. Lie Tsu habla del cetro de los reyes de Liang y supone que ese cetro es heredado por cada sucesor de la dinastía. Cada uno tiene que cortar la mitad del cetro, que no es excesivamente largo, pero como nunca se llegará a la mitad de la mitad de la mitad de algo la dinastía es infinita, es decir, exactamente el mismo procedimiento de Aquiles y la tortuga y de aquella otra del tablero, que muestra la imposibilidad de que un móvil llegue a la meta. Ahora bien, ese procedimiento que se llama "regresus in infinitum" fue aplicado para refutar pensamientos, muchas veces lógicamente, pero Kafka fue el primero, o uno de los primeros, que lo aplicó a la literatura.
24 abr 2013
Un blues
El baile del blues es tan sólo una pieza nena, como una araña que camina sobre la mente genérica, y el pelo de sólo una pieza entre zapatos engominados y vino, se nos va toda la vida en escalas mientras la batería sigue su ritmo entre marchitas rosas, las cosas bajan para corroborar la emoción, y el barman asiente entre notas y notas cuando mis sensaciones de pista se acrecientan, las dudas y la guitarra me parecieran decir, te lo estás perdiendo chiquillo
Y tu hermano, ¿qué es del hermano?, ¿habrá muerto o sólo se fue a fiestear?, mañana en la tumba lo encontrarás sin conocimiento alguno, y las exequias sólo serán un canto más, una pieza que se ajusta al compas de tus propias pisadas en la oscuridad, se te está yendo chiquillo entre los bostezos en tu silla alquilada, y mañana aquella negra roja araña sobre tu cabeza cantará hasta dormir, y las ratas tocarán violines entre interludios de los bajos en las bandas de apoyo, hurgando en mí las solitarias apariciones de un cantante furtivo con la multitud, algún desquiciado que como cualquiera toca su música y la siente de por sí
Es una gota de café en las mesas mal cuidadas, hoces que con destreza cortan tripas al caer del tejado, y gatos que maúllan a la luz de la luna, inyectados en ojos de sangre, y nosotros cantando afuera, ya que nos han echado de nuestra propia suerte, esperando nada más que algún significado vago y pasajero para cualquier pregunta, tormentas de juicios en la confusión de las luces que aparcan en los estacionamientos, respiros flameantes que infligen nuestros sentimientos, las guitarras en el mar se van durmiendo, y la banda de apoyo se sumerge tocando hasta el final de nuestras voces, entre la confusión de una llamarada de escopetas que disparan al aire con voz de pronto blues nostálgico
Y tu hermano, ¿qué es del hermano?, ¿habrá muerto o sólo se fue a fiestear?, mañana en la tumba lo encontrarás sin conocimiento alguno, y las exequias sólo serán un canto más, una pieza que se ajusta al compas de tus propias pisadas en la oscuridad, se te está yendo chiquillo entre los bostezos en tu silla alquilada, y mañana aquella negra roja araña sobre tu cabeza cantará hasta dormir, y las ratas tocarán violines entre interludios de los bajos en las bandas de apoyo, hurgando en mí las solitarias apariciones de un cantante furtivo con la multitud, algún desquiciado que como cualquiera toca su música y la siente de por sí
Es una gota de café en las mesas mal cuidadas, hoces que con destreza cortan tripas al caer del tejado, y gatos que maúllan a la luz de la luna, inyectados en ojos de sangre, y nosotros cantando afuera, ya que nos han echado de nuestra propia suerte, esperando nada más que algún significado vago y pasajero para cualquier pregunta, tormentas de juicios en la confusión de las luces que aparcan en los estacionamientos, respiros flameantes que infligen nuestros sentimientos, las guitarras en el mar se van durmiendo, y la banda de apoyo se sumerge tocando hasta el final de nuestras voces, entre la confusión de una llamarada de escopetas que disparan al aire con voz de pronto blues nostálgico
-Joaquín Madariaga
23 abr 2013
Ante la ley
Ante la ley hay un guardián. Un campesino se presenta frente a este guardián, y solicita que le permita entrar en la Ley. Pero el guardián contesta que por ahora no puede dejarlo entrar. El hombre reflexiona y pregunta si más tarde lo dejarán entrar.
-Tal vez -dice el centinela- pero no por ahora.
La puerta que da a la Ley está abierta, como de costumbre; cuando el guardián se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardián lo ve, se sonríe y le dice:
-Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda que soy poderoso. Y sólo soy el último de los guardianes. Entre salón y salón también hay guardianes, cada uno más poderoso que el otro. Ya el tercer guardián es tan terrible que no puedo mirarlo siquiera.
El campesino no había previsto estas dificultades; la Ley debería ser siempre accesible para todos, piensa, pero al fijarse en el guardián, con su abrigo de pieles, su nariz grande y aguileña, su barba negra de tártaro, rala y negra, decide que le conviene más esperar. El guardián le da un escabel y le permite sentarse a un costado de la puerta.
Allí espera días y años. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardián con sus súplicas. Con frecuencia el guardián conversa brevemente con él, le hace preguntas sobre su país y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este acepta todo, en efecto, pero le dice:
-Lo acepto para que no creas que has omitido ningún esfuerzo.
Durante esos largos años, el hombre observa casi continuamente al guardián: se olvida de los otros y le parece que éste es el único obstáculo que lo separa de la Ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros años audazmente y en voz alta; más tarde, a medida que envejece, sólo murmura para sí. Retorna a la infancia, y como en su cuidadosa y larga contemplación del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, también suplica a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardián. Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si sólo lo engañan sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos años se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace señas al guardián para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardián se ve obligado a agacharse mucho para hablar con él, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino.
-¿Qué quieres saber ahora? -pregunta el guardián-. Eres insaciable.
-Todos se esfuerzan por llegar a la Ley -dice el hombre-; ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar?
El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora:
-Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.
FIN
-Tal vez -dice el centinela- pero no por ahora.
La puerta que da a la Ley está abierta, como de costumbre; cuando el guardián se hace a un lado, el hombre se inclina para espiar. El guardián lo ve, se sonríe y le dice:
-Si tu deseo es tan grande haz la prueba de entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda que soy poderoso. Y sólo soy el último de los guardianes. Entre salón y salón también hay guardianes, cada uno más poderoso que el otro. Ya el tercer guardián es tan terrible que no puedo mirarlo siquiera.
El campesino no había previsto estas dificultades; la Ley debería ser siempre accesible para todos, piensa, pero al fijarse en el guardián, con su abrigo de pieles, su nariz grande y aguileña, su barba negra de tártaro, rala y negra, decide que le conviene más esperar. El guardián le da un escabel y le permite sentarse a un costado de la puerta.
Allí espera días y años. Intenta infinitas veces entrar y fatiga al guardián con sus súplicas. Con frecuencia el guardián conversa brevemente con él, le hace preguntas sobre su país y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y, finalmente siempre le repite que no puede dejarlo entrar. El hombre, que se ha provisto de muchas cosas para el viaje, sacrifica todo, por valioso que sea, para sobornar al guardián. Este acepta todo, en efecto, pero le dice:
-Lo acepto para que no creas que has omitido ningún esfuerzo.
Durante esos largos años, el hombre observa casi continuamente al guardián: se olvida de los otros y le parece que éste es el único obstáculo que lo separa de la Ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros años audazmente y en voz alta; más tarde, a medida que envejece, sólo murmura para sí. Retorna a la infancia, y como en su cuidadosa y larga contemplación del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, también suplica a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardián. Finalmente, su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz, o si sólo lo engañan sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que surge inextinguible de la puerta de la Ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos años se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace señas al guardián para que se acerque, ya que el rigor de la muerte comienza a endurecer su cuerpo. El guardián se ve obligado a agacharse mucho para hablar con él, porque la disparidad de estaturas entre ambos ha aumentado bastante con el tiempo, para desmedro del campesino.
-¿Qué quieres saber ahora? -pregunta el guardián-. Eres insaciable.
-Todos se esfuerzan por llegar a la Ley -dice el hombre-; ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar?
El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora:
-Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.
FIN
-Franz Kafka
21 abr 2013
Vuelvo en mí
Estoy tan adentro de mí que estoy afuera, que de ninguna manera estoy, y si soy a la medida de las cosas que siento, estoy en ciertos lugares, en ciertas instancias, y no cuando nunca pude acercarme a mí, pero los sabores que ahora respiro, llenan los vacíos de mis ojos y que de ninguna manera no podrían no estar, más que contemplando una foto en la palma de mis manos, resguardando una caricia con la yema de mis dedos, y pinchadas de fulgor incandescente, porque no podría estar haciendo alguna otra cosa, en este exacto momento, porque no quiero nada más que este momento, que de ninguna manera no podría ser otro, otro yo, más que la medida de de mí mismo siendo lo que soy para la primavera de nombre, de nombre conocido, y cuerpo conocido, que de mí mismo soy yo para aquella, tomando licores de viento suave, y embriagándome de muecas no tristes al anochecer
Tomo, tomo sintiendo el peso del suelo para caer durmiendo fuera de casa, sintiendo, sintiendo, como yo, tú, nada más que un mero intercambio de palabras, transforman cinceladas de grisáceo atardecer, mañana, ayer, hoy, escribiendo en diamante frases de primavera, porque yo, tú, entre pisadas con un rumbo sobre el eje de lo que no nos desconcierta, y que por el contrario nos atrae
Entre las tantas que nos han sucedido sostenemos un horizonte, porque podemos sonreír para no caernos, y yo contigo, sueño, y yo contigo, sueño cálido y realidad eres tú, hoy, siempre presente y al mismo tiempo siempre futuro, entre líneas, capas, que tu risa y la mía con nuestras manos, juntamos y no decaemos, aunque por las mañanas a veces el sol se haya quedado dormido, y la luna se despierte entre marañas de noticias funestas, yo y tú, como planos incorpóreos que trazan sus espíritus juntos, para transformarse en almas fundiéndose, que mientras como un niño me resguardas en tu regazo, y como mujer desnudas mis ojos, mientras que yo, como tuyo beso tu ser, y amada mía, fulgores de paz corren por nuestros
-Joaquín Madariaga
20 abr 2013
Leonora
¡El vaso se hizo trizas! Desapareció su esencia
¡Se fue; se fue! ¡Se fue; se fue!
Doblad, doblad campanas, con ecos plañideros,
Que un alma inmaculada de Estigia en los linderos
Flotar se ve.
Y tú, Guy de Vere, ¿qué hiciste de tus lágrimas ?
¡Ah, déjalas correr!
Mira, el angosto féretro encierra a tu Leonora;
Oye los cantos fúnebres que entona el fraile; ahora
Ven a su lado, ven.
Antífonas salmodien a la que un noble cetro
Fue digna de regir;
Un ronco De Profundis a la que yace inerte,
Que con morir
Indignos, los que amábais en ella solamente
Las formas de mujer,
Pues su altivez nativa os imponía tanto,
Dejasteis que muriera, cuando el fatal quebranto
Posó sobre su sien.
¿Quién abre los rituales? ¿Quién va a cantar el Réquiem?
Quiero saberlo, ¿quien?
¿Vosotros miserables de lengua ponzoñosa
Y ojos de basilisco? ¡Mataron a la hermosa,
Que tan hermosa fue!
¿Peccavimus cantasteis? Cantasteis en mala hora
El Sabbath entonad;
Que su solemne acento suba al excelso trono
Como un sollozo amargo que no suscite encono
En la que duerme en paz.
Ella, la hermosa, la gentil Leonora,
Emprendió el vuelo en su primer aurora;
Ella, tu novia, en soledad profunda
¡Huérfano te dejó!
Ella, la gracia misma ora reposa
En rígida quietud; en sus cabellos
Hay vida aún; mas en sus ojos bellos
¡No hay vida, no, no, no!
¡Atrás! Mi corazón late de prisa
Y en alegre compás. ¡Atrás! No quiero
cantar el De Profundis majadero,
Porque es inútil ya.
Tenderé el vuelo y al celeste espacio
me lanzaré en su noble compañía.
¡Voy contigo, alma mía, sí, alma mía¡
Y un peán te cantaré!
¡Silencio las campanas! Sus ecos plañideros
Acaso lo hagan mal.
No turben con sus voces la beatitud de un alma
Que vaga sobre el mundo con misteriosa calma
y en plena libertad.
Respeto para el alma que los terrenos lazos
Triunfante desató;
Que ahora luminosa flotando en el abismo
Ve amigos y contrarios; que del infierno mismo
al cielo se lanzó.
Si el vaso se hizo trizas, su eterna esencia libre
¡Se va, se va!
¡callad, callad campanas de acentos plañideros,
que su alma inmaculada del cielo en los linderos
Tocando está!
-Edgar Allan Poe
18 abr 2013
El mal
Mientras que los gargajos rojos de la metralla
silban surcando el cielo azul, día tras día,
y que, escarlata o verdes, cerca del rey que ríe
se hunden batallones que el fuego incendia en masa;
mientras que una locura desenfrenada aplasta
y convierte en mantillo humeante a mil hombres;
¡pobres muertos! sumidos en estío, en la yerba,
en tu gozo, Natura, que santa los creaste,
existe un Dios que ríe en los adamascados
del altar, al incienso, a los cálices de oro,
que acunado en Hosannas dulcemente se duerme.
Pero se sobresalta, cuando madres uncidas
a la angustia y que lloran bajo sus cofias negras
le ofrecen un ochavo envuelto en su pañuelo.
-Arthur Rimbaud
15 abr 2013
Ojalá fuera tan fácil
Tirado en la cama
Mientras pienso en las mujeres
Me creo herido
Como si alguien en algún lado del
mundo
Estuviera apuñalando piedras
Mis recuerdos me aprietan el pecho
Y la ventana me incita a cometer
suicidio
En el fondo tengo miedo
Pero los recuerdos
Y mis fracasos de agolpan en mi
cabeza
Atiborrando todo con su amargura
Son las seis de la mañana
Hay marcha
No he dormido
Están dando las noticias
Y los presentadores parecen
No conocer el cansancio
Desde el almuerzo que no como
Pero no tengo hambre
En mi cuaderno esta el héroe
Contando mis poemas en algún café
O fumando en la terraza
Entonces un estruendo
Sacude mis entrañas
Veo a un montón de no-suicidas
Asomándose en sus terrazas
Y mi álter ego
Fuma y piensa:
“Qué bueno que no fui yo
Esta vez”
-Pablo José Luis
-Pablo José Luis
14 abr 2013
Hemingway, borracho antes del mediodía
ella conoció a Hemingway en Cuba
y ella tomó esta foto de él un día
que estaba borracho antes del mediodía—
él estaba tirado en el piso
la cara hinchada con la bebida
la tripa colgando de su marrueco
apenas mirando
macho
después todos.
él oyó el click de la cámara,
levantó un poco su cabeza del
suelo y
dijo, "Hermana, jamás publique esa
foto."
Yo tengo la foto ahora enmarcada
en la pared sur
frente a la puerta.
la dama me la regaló
ahora su libro acaba de ser
editado por Rusconi (Italia) y se
llama
HEMINGWAY.
hay fotos:
Hemingway con la dama y un
perro.
el cuarto de trabajo de
Hemingway.
Hemingway alimentando un
gato.
La cama de Hemingway.
Mary Hemingway con
la dama.
Hemingway y Mary, Venezia, 31
ottobre 1948.
Hemingway y
la dama.
Hemingway y
Ettore Sottsass jr.
Hemingway, Venezia, marzo
1954.
pero
ninguna foto
de Hemingway
borracho antes del
mediodía.
de un hombre que era muy bueno
con la palabra
la dama la había guardado.
-Charles Bukowski
13 abr 2013
Hoces
En las entradas para terminar sin pretender, en las salidas con nada más que el orgullo, y manejar la tormenta de juicios sin retorno, discernir que es lo que hay entre la tierra y el cielo sin quedarse entre medio, y seguir llameando tus propios respiros sin infligirse una confusión, manejar las hoces con destreza y cortar las tripas que van colgando, de las maldiciones que nos van atormentando y cortar, cortar y devorar, trozos de carne y órganos esperando nada más que algún significado vago y pasajero para una pregunta, infligir bronce en los brazos para relumbrar el hacer
Sembrar semillas para ver crecer preguntas, amueblar el terreno baldío de las paredes, y crear calles incluso sin respuestas, inyectarse el vuelo de las hojas y planear el descenso sutil al pasto, posar mi cabeza ahora que existo y dormir un rato, mientras el sol me abrigue, o una sombra y un té que me acompañe, veo los barcos a la mar, y duermo
-Joaquín Madariaga
10 abr 2013
A un viejo poeta del Perú
Porque nos encontramos en el atardecer
Bajo la sombra del reloj de la estación
Mientras mi sombra estaba muriendo en Lima
Y tu fantasma estaba muriendo en Lima
Vieja cara necesitando afeitarse
Y mi barba joven saltando
Magnífica como el pelo muerto
En las arenas del Chancay
Porque yo pensé erróneamente que estabas melancólico
Saludando tus 60 años de alto
que huelen a muerte
de arañas en el pavimento
Y saludaste a mis ojos
con tu voz aflautada
Erróneamente pensando que yo era genial
para un joven
(mi rock and roll es el movimiento de un ángel
volando en la ciudad moderna)
(tu agitación Oscura es el movimiento
de un serafín que ha perdido las alas)
Beso tu mejilla gorda (una vez mañana
Bajo el estupendo reloj del Desaguadero)
Antes que yo vaya a mi muerte en un accidente de avión
en Norte América (mucho tiempo atrás)
Y tú vayas a tu ataque al Corazón en una indiferente
calle de Sud América)
Ambos rodeados por comunistas chillando
con flores en el culo
tú mucho antes que yo
o sólo en una larga noche en un cuarto
del viejo hotel del mundo
observando una puerta negra
rodeada de pajaritas de papel.
-Allen Ginsberg
6 abr 2013
Tarde en el hospital
Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve
Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.
Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve
Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia:
llueve
Y pues solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.
Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve
Entonces, muerto de angustia
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.
-Carlos Pezoa Veliz
3 abr 2013
Sociedad del consumo
Caminamos de la mano por el supermercado
entre las filas de cereales y detergentes
Avanzamos de estante en estante
hasta llegar a los tarros de conserva
Examinamos el nuevo producto
anunciado por la televisión
Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos uno en el otro
y nos consumimos
-Óscar Hahn
entre las filas de cereales y detergentes
Avanzamos de estante en estante
hasta llegar a los tarros de conserva
Examinamos el nuevo producto
anunciado por la televisión
Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos uno en el otro
y nos consumimos
-Óscar Hahn
Suscribirse a:
Entradas (Atom)